La doble nacionalidad - mi gozo en un pozo
- Atlantikka Observer
- 29 may 2021
- 3 Min. de lectura
Cuando habÃa una campaña por ello en Noruega, hice mucho para difundir el mensaje sobre los beneficios de la doble nacionalidad y me alegré mucho el dÃa en que el Parlamento noruego aprobó la ley que permite esa doble nacionalidad en Noruega. Por tanto, la decepción fue grande cuando me di cuenta de que España NO permite la doble nacionalidad de manera generalizada.
Era casi una cosa por su puesta. En todas partes de España he hablado con otras personas que tienen pasaportes tanto de España como de otro paÃs, por ejemplo de Estados Unidos y de otros paÃses europeos. Incluso he visto a escandinavos mostrando el carnet del DNI español (debes de ser español para obtener uno), y sé con certeza que esos tienen pasaportes escandinavos. En estos casos, asumà que podrÃa ser solo una cuestión de no informar a las autoridades del norte sobre el pasaporte número dos. En otras palabras, estaba bastante claro para mà que en cuanto Noruega dijera que sà a la doble nacionalidad, pues, entonces serÃa solo una formalidad obtener un pasaporte español con total transparencia.
El hecho es que España permite la doble ciudadanÃa y, por tanto, el paÃs no está en la lista de los pocos paÃses de Europa que no permiten la doble ciudadanÃa. Hasta hace poco, Noruega era uno de los pocos paÃses en este respecto. PERO, ahora lo que sucede es que España SÓLO permite que los ciudadanos de sus antiguas colonias conserven la segunda ciudadanÃa si quieren solicitar la nacionalidad española. Aunque se aplica a bastantes paÃses de Iberoamérica, no es una apertura general y a todos los paÃses, ni Noruega.
Debo de añadir que en marzo de este año Francia y España firmaron un acuerdo bilateral que permite la doble ciudadanÃa entre los ciudadanos de estos dos paÃses. Se estima que este acuerdo beneficiará a 350.000 españoles en Francia, asà como a 160.000 franceses en España. Bastante más en comparación con la cantidad de noruegos en España y españoles en Noruega, y por eso tengo poca fe en que nos pase algo similar ...
Vivo en España desde hace (muchÃsimos) años y sigo bastante la polÃtica española. Por lo tanto, pierdo la oportunidad de votar por el partido que creo que siempre hará el mejor trabajo en el gobierno del paÃs. A veces he votado en elecciones municipales, pero varias veces (en realidad) lo han liado y me he salido de las listas y también he perdido esta oportunidad de votar. (Pero esa es una historia diferente).
También hubiera sido bueno obtener esa práctico carnet de identidad, y también la oportunidad de usar la versión digital para l afgestión online de asuntos administrativos y obligaciones frente a las autoridades.
Bien, pero ¿por qué no puedo simplemente renunciar a mi ciudadanÃa noruega entonces? No, hay razones tanto emocionales como racionales por las que no me interesa. Primero, me siento más noruego que la mayorÃa, y tengo lazos emocionales y familiares muy fuertes con Noruega. Y también quiero dar una cierta oportunidad en Noruega a mi familia, los que vienen después ... También hay razones económicas. No, no quisiera quemar ese puente. Un poco más de sal en la herida aquà es cuando veo y oigo hablar de españoles que después de unos años en Noruega deciden solicitar un pasaporte noruego. Muy bien. Pero ellos no se encuentran con una exigencia de renunciar a su ciudadanÃa española, como lo habrÃa hecho yo si hubiera solicitado el español. ¿Injusto?
